Representantes de los diferentes pueblos de los países de Bolivia, Ecuador, Perú y Argentina, nos reunimos en Achocalla, departamento de La Paz (Bolivia), del 22 al 25 de agosto del 2002, para avanzar en la construcción de la Asociación de Pueblos de Montaña en los Andes y para preparar el Encuentro Mundial de Quito (Ecuador).
Las 4 déclaraciones finales : « pueblos de montaña », « Alca », « agua » y « coca » :

Declaración de Achocalla de los Pueblos de montaña de los Andes

Reconociéndonos como pueblos de montaña –tanto del campo como de la ciudad- y luego de debatir ampliamente aspectos fundamentales de nuestra existencia, y continuidad en íntima relación con los ecosistemas que nos cobijan y que las montañas nos brindan, declaramos que :

  1. Es necesario buscar el reconocimiento de los pueblos de montaña en su diversidad, defendiendo el derecho a plantear y construir nuestras propias propuestas y modelos económicos – políticos, fortaleciendo su interacción en el marco de la unidad en la diversidad.
  2. Los territorios son los espacios de vida de los pueblos de montaña en los cuales se expresa su historia, identidad cultural y estructura de gobierno.
  3. Los pueblos de montaña reivindicamos el auto gobierno para la gestión y administración de los recursos naturales de nuestros territorios.
  4. La buena gestión de los recursos naturales por parte de los pueblos de montaña garantiza el bienestar, salud y existencia de la sociedad en su conjunto en los diversos territorios; lo cual implica poner en práctica el principio de la reciprocidad entre los pueblos.
  5. La soberanía alimentaria es una condición vital para nuestra existencia, por lo que nos comprometemos a fomentar, practicar y defenderla.
  6. Se debe fomentar el ejercicio pleno del poder local, basado en el derecho a ser consultados, con participación directa y comunitaria.
  7. Es fundamental la aplicación de mecanismos e instrumentos jurídicos del Convenio Nª 169 de la OIT, sobre las nacionalidades y pueblos indígenas
  8. Rechazamos las políticas del FMI, del BM los acuerdos de la OMC y el proyecto del ALCA, imponen una globalización económica liberal, que genera mayor pobreza, marginación y exclusión, incide en la sobreexplotación de los recursos naturales y provoca el desplazamiento de las poblaciones de sus territorios de origen;
  9. Necesitamos construir un modelo económico alternativo a la globalización, tomando como base la reciprocidad, equidad, complementariedad y redistribución, fundamentado en la cosmovisión andina. Y a la vez, aceptamos e impulsamos actitudes de respeto mutuo entre nuestras culturas.
  10. Impulsamos mecanismos de integración regional, continental e intercontinental desde la perspectiva de los intereses de los pueblos de montaña.
  11. En los Andes, los pueblos milenarios vivimos en armonía y en reciprocidad con nuestros espacios sagrados, a los cuales se debe preservar y proteger;
  12. Responsabilizamos a las empresas transnacionales que perjudican nuestros ecosistemas, y a los gobiernos que les otorgan facilidades.
  13. Rechazamos terminantemente el intento de privatizar los servicios públicos y los recursos naturales, y en particular el agua, por ser un bien común que garantiza la vida.
  14. Exigimos a los Estados Unidos de Norteamérica y otros países, mayores emisores de gases con efecto invernadero, que se adhieran al protocolo de Kyoto, para evitar el calentamiento global.
  15. Por eso, acordamos unirnos y organizarnos en nuestros territorios, en nuestros países, en la región andina y a nivel mundial a fin de :
    1. Defender nuestros intereses y derechos como pueblos de montaña
    2. Hacernos escuchar y plantear alternativas económicas y estrategias políticas

Declaración de Achocalla ante el ALCA

Representantes de 4 países, provenientes de Argentina, Bolivia, Ecuador y Perú, reunidos entre el 22 y el 25 de Agosto del 2002, en el municipio de Achocalla, La Paz, Bolivia, en el “Encuentro Regional Andino” de la Asociación de Poblaciones de Montañas del Mundo”, han acordado en fecha 24 de Agosto del 2002, emitir la siguiente declaración:

  1. Apoyamos la integración de los Pueblos del América Latina en base al respeto de sus identidades y en procesos que respondan a sus legítimos intereses.
  2. Debido a que el proceso de alianza comercial denominado Área de Libre Comercio de las Américas – ALCA, responde a los intereses de las empresas de capital transnacional, al gobierno de los Estados Unidos, y a la lógica del ajuste estructural, lo rechazamos frontalmente.
  3. El ALCA propone fronteras abiertas para las mercancías y el capital, mientras que los seres humanos somos objeto de persecución cuando queremos desplazarnos fuera de nuestras fronteras, en busca de mejores condiciones de vida.
  4. Los derechos de soberanía y autodeterminación de los pueblos y países de América Latina, derechos colectivos y laborales se ven afectados por que los acuerdos previstos se sobrepondrán a las normas de cada país.
  5. La masificación de consumidores y productores que implicaría el ALCA, atenta contra la diversidad cultural de América Latina.
  6. El agua es un elemento esencial para la vida de todos los seres que habitan el planeta y tiende a ser considerado por el ALCA, como cualquier mercancía
  7. La libre circulación de bienes agrícolas propuesto por el ALCA, reforzará una mayor importación de productos agropecuarios subsidiados en el Norte, provocando una mayor crisis de la agricultura campesina.
  8. Los gobiernos perderán toda posibilidad de garantizar la soberanía y autosuficiencia alimentaria; y, establecer normas de sanidad y protección del medio ambiente, porque se institucionalizará el Codex Alimentarius, controlado por grandes empresas de alimentos.
  9. Para producir más se impondrán el uso de agroquímicos y semillas transgénicas, volviéndonos dependientes de las grandes empresas productoras de estos insumos y afectando la diversidad productiva de las comunidades indígenas originarias y campesinas.
  10. La privatización de las empresas y servicios públicos producirá la exclusión de amplios sectores de nuestros pueblos.
  11. La educación y la salud enfrentan el riesgo de pasar a formar parte de los servicios administrados por inversionistas privados, con el consecuente peligro para la formación de las futuras generaciones y el aumento de costos y limitación del acceso a amplios sectores populares.
  12. Por todo lo señalado, ratificamos nuestro rechazo al ALCA y convocamos a los pueblos andinos y a los de toda América Latina a luchar para frenar su implementación, a trabajar en la formulación de propuestas alternativas; y, a impulsar procesos de integración solidaria entre nuestros pueblos y países.
  13. os autoconvocamos a participar en las movilizaciones que, en contra del ALCA, se desarrollarán en la ciudad de Quito, los días 31 de Octubre y 1º de Noviembre del presente año, a propósito del Encuentro de Ministros de Comercio Exterior del Continente como parte de las negociaciones del ALCA. A la vez, llamamos a todos los pueblos andinos y del conjunto de América Latina, a movilizarse en cada uno de sus países durante esos días, para que se escuche bien claro la voz de los pueblos en resistencia y lucha.

Declaración de Achocalla respecto al agua

Representantes de 4 países, provenientes de Argentina, Bolivia, Ecuador y Perú, reunidos entre el 22 y el 25 de Agosto del 2002, en el municipio de Achocalla, La Paz, Bolivia, en el “Encuentro Regional Andino” de la Asociación de Poblaciones de Montañas del Mundo”, han acordado en fecha 24 de Agosto del 2002, emitir la siguiente declaración:

  1. Las poblaciones andinas de montaña y los pueblos indígenas andinos expresamos y reafirmamos nuestro derecho inherente a nuestros territorios, incluyendo todos los componentes de la naturaleza que cohabitan en éstos, los recursos naturales del suelo y del subsuelo así como el agua, los árboles, la vegetación, los minerales y todos los seres vivos de los cuales formamos parte.
  2. Nuestros derechos parten de nuestra convivencia armónica con la madre tierra y propiedad colectiva basados en nuestro propio sistema legal y social desde tiempos inmemoriales.
  3. Como pobladores de montaña sostenemos que el agua es la vida misma, es la sangre de la tierra, es el regalo más precioso que nos ha dado la naturaleza. Sin embargo, hoy en día se la ve fuertemente amenazada, esta siendo contaminada, disminuida y entregada a los intereses de empresas privadas que solo buscan obtener ganancias.
  4. Como pobladores de montañas rechazamos terminantemente el intento de privatizar al agua o de mercantilizarla, también rechazamos las políticas de extracción agresiva y contaminante impulsada por sectores privados.
  5. Cualquier concesión, dotación u otra forma de uso del agua otorgado por autoridades de los gobiernos andinos que no cuente con la participación, autorización y consentimiento de las poblaciones indígenas y poblaciones de montaña, debe ser considerado como un delito de robo y debe ser penalizado con todo el rigor de la Ley.
  6. Las Naciones Unidas han reconocido que los pueblos indígenas tienen el derecho inalienable a la autodeterminación, incluyendo el derecho de mantener, desarrollar y proteger su cultura, y es el agua un punto central de nuestra visión del mundo y de la protección de nuestros derechos.
  7. Vemos con mucha alarma que los gobiernos andinos no respetan nuestros derechos y facilitan una política permanente de saqueo que ha roto la armonía del hombre con la naturaleza usurpando permanentemente la capacidad de las poblaciones de montaña de administrar sus propios recursos en los frágiles ecosistemas andinos.
  8. Como pueblos de montaña exigimos a los parlamentos y gobiernos de los países andinos, la generación de políticas de Estado que respeten la gestión y la administración del agua, tomando en cuenta la visión, diversidad y cultura de nuestros pueblos, por otra parte de deben definir mecanismos y políticas concretos y viables para la protección y control de la contaminación hídrica.
  9. De la misma manera los gobiernos andinos deben reconocer a nuestras autoridades y formas de gestión y, sobre todo, reconocer nuestros derechos sobre nuestro territorio y el agua.
  10. Los gobiernos de los Andes y las empresas del mundo deben respetar nuestra visión del agua, alentando nuestra gestión comunitaria en beneficio del medio ambiente y de la armonía con la naturaleza.
  11. Por otra parte, hemos notado con extrema preocupación como los hielos de nuestras montañas están disminuyendo alarmantemente en los últimos años, sabemos que la causa principal de este fenómeno es el calentamiento global provocado por la emisión indiscriminada de gases de combustión de los países desarrollados, entre los cuales sólo uno emite más del 30% del total mundial, estamos también enterados que este país se niega a sumarse a los esfuerzos internacionales por reducir los gases que producen esta amenaza para la humanidad, por lo tanto: exigimos al gobierno de los Estados Unidos de Norte América que inmediatamente se adhiera a la comunidad internacional en su política de control del calentamiento global.
  12. También proponemos que la Asociación Mundial de Pueblos de Montaña, incida y gestione para que las políticas y acciones de los organismos internacionales respeten las diversas visiones y formas de gestión de nuestros territorios.
  13. Nos comprometemos en mantener y enriquecer la calidad y pureza del agua como bien común de la Humanidad.
  14. Por ultimo, demandamos de las poblaciones de los Andes, la necesaria vigilancia en el cumplimiento de los principios mencionados y la persistente capacidad de persuasión que garantice las iniciativas e instancias alcanzadas en esta reunión sean efectivas herramientas de paz y armonía en la región.

Declaración de Achocalla respecto a la coca

Representantes de 4 países, provenientes de Argentina, Bolivia, Ecuador y Perú, reunidos entre el 22 y el 25 de Agosto del 2002, en el municipio de Achocalla, La Paz, Bolivia, en el “Encuentro Regional Andino” de la Asociación de Poblaciones de Montañas del Mundo”, han acordado en fecha 24 de Agosto del 2002, emitir la siguiente declaración:

  1. Considerando que la coca es una de las plantas más importantes para los pueblos andinos por ser parte de su cosmovisión
  2. Considerando que la hoja de coca es el alma de nuestros pueblos y que con su ayuda hemos podido resistir siglos de explotación y aislamiento.
  3. Considerando que el cultivo de la hoja de Coca se ha practicado en los Andes desde hace mas de 3000 años como un alimento espiritual y físico de los antiguos habitantes de nuestro continente y se practica actualmente con los mismos valores.
  4. Considerando, que las Naciones Unidas reconocen la soberanía de los países sobre su Diversidad Biológica, el respeto a la Diversidad Étnica y Cultural de los países, y la necesidad de conservar los mismos para las futuras generaciones.
  5. Considerando que estudios realizados en 1975 en la propia universidad de Harvard, atribuyen a la hoja de coca importantes cualidades nutricionales y medicinales para el ser humano.
  6. Considerando que el Plan Puebla Panamá, Plan Dignidad en Bolivia y Plan Colombia, son ejemplos de la imposición autoritaria de proyectos regionales que atentan contra los esfuerzos por construir un desarrollo verdaderamente sustentable, que permita la justicia, la soberanía y la autosuficiencia alimentaria, y los derechos de los pueblos indígenas.

Nos pronunciamos en los siguientes términos:

  1. La coca no es cocaína, no es droga.
  2. Rechazamos la criminalización y las políticas de erradicación del cultivo de la hoja de coca, elemento fundamental de las culturas originarias Andinas
  3. Exigimos revalorizar la coca para fines alimenticios y medicinales.
  4. Rechazamos el Plan Colombia, Plan Dignidad en Bolivia y el Plan Puebla Panamá, reivindicamos el derecho a determinar democráticamente la orientación de nuestra economía, de nuestras estructuras sociales, de nuestra cultura y de la preservación y uso sustentable de nuestra tierra, agua, energía y recursos biológicos en general.
  5. Exigimos reformular la ley 1008 de Bolivia
  6. Proponemos que la lucha contra el flagelo del narcotráfico debe estar dirigida en lo fundamental a impedir el aumento de la demanda en los países de mayor consumo.

Achocalla, 25 de Agosto del 2002